Florentino Gutierrez, vicario de la Diócesis: “Mientras haya pobres, las obras de la Basílica seguirán detenidas”


Desayuno informativo. El vicario de la Diócesis, Florentino Gutierrez, en la COPE de Peñaranda. Futuro. Es necesario que los trabajos finalicen de cara a 2014, Bicentenario de la Beatificación de Santa Teresa.


Cecilia Hernández para albadetormesaldia.es

“Las obras de la Basílica de Alba de Tormes seguirán paradas mientras la crisis económica provoque que existan personas que necesiten la ayuda de la Iglesia salmantina”. Así de contundente se expresó el Vicario General de la Diócesis de Salamanca, Florentino Gutiérrez Sánchez durante el desayuno informativo organizado por COPE Peñaranda que se celebró ayer en el Hotel Las Cabañas.

Si bien, añadió el Vicario, “consideramos necesario que esas obras estén finalizadas de cara al bienio 2014-2015, cuando se celebrará el cuarto centenario de la beatificación de la Santa (2014) y el quinto centenario de su nacimiento (2015)”.

No hay que olvidar que Alba de Tormes se convertirá en esos meses en un “centro de referencia mundial a nivel religioso, congregando, posiblemente, a miles de peregrinos, como ya lo fue en el año 1982, cuando se conmemoraron los 400 años de la muerte de Santa Teresa, momento en el que se contó con la presencia del Papa Juan Pablo II”, expresó Gutiérrez.

“Además no es bueno que la Iglesia no termine lo que empieza, y, por otro lado, debemos guardar respeto a aquellos que iniciaron los trabajos, como el Padre Cámara; por ello, las obras se terminarán en un futuro, eso sí, de forma más sencilla tal vez a lo que estaba previsto ya que la Iglesia debe ser, ante todo, humilde”, concluyó el Vicario General delante de los medios de comunicación, representantes del Ayuntamiento peñarandino y varios sacerdotes de la comarca que asistieron al desayuno. Con respecto a la delicada situación de algunos templos de la Diócesis como la iglesia mudéjar de El Salvador de Rágama, Gutiérrez se lamentó de la paradoja que los tiempos actuales están trayendo a ese respecto, es decir, mientras muchas iglesias de pequeños pueblos de la provincia necesitan con urgencia atención, hay otras zonas de la periferia de Salamanca donde tienen que construirse parroquias que atiendan al gran número de habitantes que allí se ha congregado. “Con mucha pena, hacemos lo que podemos, que no es mucho, pero la economía de la Diócesis no da para más”, lamentó el Vicario.