Noticias - Comienza la instalación de las grúas en la basílica teresiana

La constructora procede a ubicar las infraestructuras para techar el ábside
El Adelanto, 5 de Enero de 2008

Ese andar parsimonioso que parece haberse dado la basílica de Santa Teresa de Alba de Tormes, desde el momento que nació, allá por 1898, el año del desastre, sumó ayer otro pasito. La empresa de restauración y construcción Yáñez empezó ayer a instalar las grúas y el andamiaje en el ábside, la zona que se techará en esta fase de construcción. Será otro pasito más para que uno día, quizá dentro de diez años, si le salen bien las cuentas a la diócesis de Salamanca, pueda sacralizarse el templo.
La colocación de las grúas y el andamiaje en la zona en la que se producirá la obra, financiada hasta ahora por donativos de creyentes católicos, tiene un importante significado simbólico. "Es el comienzo material de la obra", explicó ayer el director comercial de la constructora, Miguel Vega. Hace un mes, se firmó entre la diócesis de Salamanca, de quien depende la basílica, y la empresa el contrato que permitía reactivar la construcción del centro de peregrinación teresiano. Aquella firma, "fue el comienzo espiritual, pero ahora se ha puesto en marcha el comienzo material de la obra", indicó Vega.
Para facilitar la labor, el Ayuntamiento de Alba de Tormes prohibió desde días antes el estacionamiento en la carretera de Piedrahíta, adyacente a la entrada lateral del templo. Esta vía, importante nudo de comunicación en la localidad, no estará cerrada y el estacionamiento se podrá recuperar en unos días, según indicaron fuentes municipales.
En esta fase de construcción, la diócesis pretende cubrir el ábside, ya que se encuentra muy deteriorado al aire libre y es un nido de palomas. Las obras durarán treinta meses, según las estimaciones eclesiales. Con esta iniciativa, sufragada por particulares a través de donativos, se pretende reactivar la necesidad de recuperar la construcción del templo, que se ha realizado a tirones a lo largo de más de un siglo.
Hasta ahora, los operarios de la empresa constructora habían realizado trabajos previos a la instalación de las grúas y el andamiaje, como, por ejemplo, vallar la zona o tapar la estatua de Juan Pablo II, que hay en los jardines de la basílica.
El templo teresiano es, quizá la obra de mayor prolongación en el templo de toda la provincia de Salamanca. La operación que ayer se llevó a cabo, ya se ha realizado en otras ocasiones. Comenzó con gran vigor y el promotor de la obra, el obispo de Salamanca Tomás Cámara, la avanzó grandemente hasta su muerte. Sin embargo, los avatares históricos y económicos de principios y mediados del siglo XX en España jugaron en su contra. Las obras se pararon en 1933, siendo Azaña presidente del gobierno de la entonces República Española. En 1963, su propiedad pasa a manos de la congregación de los Carmelitas, con el fin de que costeara el resto de la obra, ya paralizada. Retornó unos años después a la diócesis.